La legitimación de la firma del traductor jurado es un procedimiento mediante el cual un notario certifica que la firma que aparece en una traducción jurada corresponde efectivamente al traductor jurado que la ha realizado, porque previamente dicha firma ha sido depositada en la notaría, junto con el carnet de traductor jurado del firmante.
Aunque no es un procedimiento obligatorio, la legitimación de firma es recomendable, especialmente cuando la traducción jurada debe surtir efectos en el extranjero o ante organismos que puedan exigir un nivel adicional de verificación formal.